Primer elemento del delito

Primer elemento del delito

N03A/Equipo#2

República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología
Pontificia Universidad Católica Santa Rosa

PRIMER ELEMENTO DEL DELITO
Integrante: Facultad de Derecho
Caicedo Yuleisy C.I. 27.319.345
Fuentes Luis C.I. 27.795.398 Escuela de Derecho
Reyes Jessy C.I.17.427.466 Cátedra: Derecho Penal
Terán Indra C.I.14.481.689 Sección N03A
Profesor: Roger López

Caracas, 24-10-2021
Introducción
La palabra delito proviene del vocablo “delinquere” que significa apartarse del buen camino. Significa alejarse del camino señalado por la ley.
Maggiore, señala que: “Delito es un hecho que ofende gravemente al orden ético y por esta razón no puede ser tolerado por el Estado”.
Este trabajo de investigación, es realizado con la finalidad de dar conocer el primer elemento del delito, ya que este esta constituido por la conducta la cual se puede dar de dos formas ya sea por una acción o una omisión.
La acción es un hecho previsto en la ley penal y dependiente de la voluntad humana. La acción delictiva puede consistir en un acto en sentido estricto, cuando hay una realización de un movimiento corporal; en una omisión pura o propia si se trata de un no hacer algo, o una combinación de ambas posibilidades, llamada comisión por omisión u omisión impropia.
Desde los inicios de los tiempos en los que el hombre ha estado involucrado en la rama del desarrollo del conocimiento, han venido creando y desarrollando teorías y principios que de forma psicológica o filosóficas estuvieron contribuyendo de manera directa con la evolución y desarrollo del hombre con pensamiento crítico, uno de estos principios que se establecieron fue, el principio de la causalidad, conlleva su origen bajo el nombre de un gran filósofo llamado Aristóteles en la cual desarrollaba que todos los seres tenías causas internas (material y formal) o externas (eficiente y final) lo cual en resumen buscaba cual era el objetivo del ser o porque es de esa forma a través de esta investigación daremos una explicación con ejemplos detallados de la vida cotidiana, haciendo referencia a los conceptos previamente establecidos.
Cuando se habla de delito, se hace necesario mencionar al jurista Beccaria, quien en la historia del derecho penal se propuso humanizar las penas, que estas guardaran proporción con el delito, y estuvieran predeterminada por la ley.
Para explicar la teoría general del delito, se detallara el recorrido de evolución que ha tenido la misma, partiendo de las posturas históricas denominadas, clásica, neoclásica y finalista, posteriormente se explicaran las teorías de la causalidad y se llegara a detallar la teoría del delito en Venezuela, mencionando sus categorías o elementos fundamentales: la tipicidad, la culpabilidad y la antijuridicidad.
Posteriormente se definirán las causas de exclusión de la acción y omisión con la legitima defensa como causa de justificación en la legislación penal venezolana, el análisis del cumplimiento del deber o el ejercicio legítimo de un derecho como causa de justificación y el estudio de la obediencia legitima y debida, el exceso en la defensa y el estado de necesidad como causas de justificación en la legislación penal venezolana.

Primer elemento del delito: La Conducta
La conducta es el primer elemento básico del delito, y se define como el comportamiento humano voluntario, positivo o negativo, encaminado a un propósito. Lo que significa que sólo los seres humanos pueden cometer conductas positivas o negativas, ya sea una actividad o inactividad respectivamente. Es voluntario dicho comportamiento porque es decisión libre del sujeto y es encaminado a un propósito porque tiene una finalidad al realizarse la acción u omisión.
La conducta tiene tres elementos:
Un acto positivo o negativo (acción u omisión).
Un resultado.
Una relación de causalidad entre el acto y el resultado.
La conducta puede manifestarse de dos formas: A través de una acción o de una omisión.

Acción
La Acción es el elemento básico del delito, consistente en el comportamiento humano, manifestado mediante una acción, hecho, acto o actividad de carácter voluntario, activo o negativo que produce un resultado.
Consiste en actuar o hacer, es un hecho positivo que implica que el agente lleva a cabo uno o varios movimientos corporales y comete la infracción a la ley por sí mismo o por medio de instrumentos, animales, mecanismos e incluso de personas.
La conducta se puede realizar por un acto o varios. Por ejemplo, para matar a una persona, el agente realiza las siguientes conductas: comprar la sustancia letal, preparar la bebida, invitar a la víctima a su casa y darle de beber el brebaje.
Elementos de la Acción:
Voluntad. Es el querer por parte del sujeto activo de cometer el delito, es la intención.
Actividad. Consiste en “hacer” o actuar. Es el movimiento corporal humano encaminado a producir el ilícito.
Resultado.- Consecuencia de la conducta. El fin deseado por el agente.
Nexo de causalidad.- Ligamiento que une la conducta con el resultado, el cual debe ser material. De tal manera que el resultado no puede atribuirse a otra causa.
El nexo causal debe ser material, ya que si es moral, psicológico o espiritual será irrelevante para el derecho penal. Debe ser el idóneo para producir el resultado típico.

Omisión
La omisión en derecho penal es la no acción, desde el punto de vista legal se considera un delito, cuasidelito o falta. Por lo general, la omisión está determinada por la pasividad de una persona que en determinado momento debió actuar pero no lo hizo.
Consiste en realizar una conducta típica con abstención de actuar, esto es, no hacer o dejar de hacer. Constituye la forma negativa del comportamiento.

Elementos de la Omisión:
Voluntad. Consiste en querer no realizar la acción esperada y exigida. Esto es querer la inactividad voluntaria o culposamente.
Omisión. Consiste en “no hacer” o dejar de actuar.
Resultado.- Consecuencia de la conducta.
Nexo de causalidad.- Ligamiento que une la conducta con el resultado, el cual debe ser material. De tal manera que el resultado no puede atribuirse a otra causa.

La omisión se clasifica en omisión simple o comisión por omisión.
Omisión simple (omisión propia). Consiste en no hacer lo que se debe hacer, ya sea voluntaria o culposamente, con lo cual se produce el delito, aunque no haya un resultado, se infringe una norma preceptiva.
Solo se traduce en una simple desobediencia a la ley, sin resultado concreto, pero con peligro de que se produzca.
Ejemplos: Al que sin causa legítima se rehusare a prestar un servicio público a que la ley lo obligue (Delito de desobediencia y resistencia de particulares.)
Al que con infracción de los deberes de su profesión deje de comunicar a las autoridades las noticias que tuviere acerca de la comisión de algún delito.
Al que encuentre abandonada o perdida en cualquier sitio a una persona incapaz de cuidarse a si misma o amenazada de un peligro cualquiera, y no diere auxilio inmediato a la autoridad u omitiere prestarle auxilio necesario.

Comisión por omisión (omisión impropia). Es un no hacer voluntario, cuya abstención produce un resultado material. Se infringe una norma preceptiva y otra prohibitiva. Se viola un precepto de acción, junto a una prohibición de comisión.
Ejemplo:
La madre que con el fin de procurar el aborto, deja de tomar el medicamento que indicó el médico para proteger la vida del producto, de manera que causa la muerte de éste, por lo tanto comete el delito de aborto.
La madre desnaturalizada que queriendo dar muerte a su hijo, omite el amamantarlo produciendo con ello su muerte.
En los delitos de comisión por omisión se da una doble trasgresión: por una parte se viola una norma negativa (que prohíbe un hacer); y por la otra, se vulnera una norma positiva (que manda hacer algo).

Causalidad
En la definición concreta la palabra causalidad se establece que es la:
“Relación que se establece entre causa y efecto. Se puede hablar de esa relación entre acontecimientos, procesos, regularidad de los fenómenos y la producción de algo”.
Después de esta definición podemos empezar a desglosar lo que es este principio y trata de que nuestra percepción nos hace concebir la realidad como una sucesión temporal de procesos continuos, ósea un antes y un después constante pero nosotros queremos desglosar y concluir que hay más que la mera sucesión temporal de un antes y un después, ya que existe un nexo casual que nos lleva a decir o preguntarnos………. ¿ y si nosotros tomamos determinados procesos como primeros y otros como segundos, al enmarcar los primeros como antes y a los segundos como un después concluyendo que un proceso no solo sigue al otro sino que es causado por el, aun cuando conceptualmente la causalidad no sea realmente objetiva, concluyo que debe haber una relación de causa – efecto entre dos procesos continuos y correlativos. (Para que pase B debe pasar antes A) Para dar un ejemplo hoy en día contamos con tecnología y desarrollo de laboratorios de última generación por todo el mundo, pero todos fueron posibles gracias a esa necesidad y exigencia de nuestro pensamiento que nos impulsa a buscar nuevas formas más exactas y objetivas que ayuden al desarrollo de la medicina. Desde esta percepción podemos determinar que este nuevo proceso de desarrollo de laboratorios que ayudan a la medicina debe ser visto como el EFECTO y que este surgió de la necesidad y exigencia de mejorar que vendría siendo la CAUSA, de esta manera es que hemos podido construir y progresar el complejo y hermoso mundo que nos rodea.
Ahora entrando en el tema jurídico podemos decir que de la misma forma esta relación causa y efecto viene afectando de igual forma en el ámbito jurídico estableciendo que a determinada disposición legal se establece una consecuencia jurídica para un mejor entendimiento de cómo afecta la causalidad en el ámbito jurídico estableceremos unos ejemplos:
“Si una persona por acción u omisión causa daño a otra, interviniendo en esta acción la culpa o negligencia, esta está obligada a reparar el daño causado” la acción representa la causa y el “reparar el daño” representa el efecto.
Debemos entender que las normas jurídicas tienen su estructura y de esta forma podemos ver mucho más notoria la diferencia que conllevan estos enunciados y determinar sus componentes.
Esta estructura está repartida en 2 fases:
1) Hipótesis o supuesto jurídico: planteamiento de escenario.
2) Disposición: efecto o consecuencia al producirse la hipótesis o supuesto jurídico.

Ejemplo: Articulo Nro. 200 del Código Penal de Venezuela

“Los que lograren corromper a los funcionarios públicos, haciéndoles cometer algunos de los delitos previstos en este capítulo……..

……. incurrirán en las mismas penas que los empleados sobornados”.

Teoría General del Delito
Se observa la formulación de tres sistemas en orden a la teoría general del delito, que Jescheck ha designado como sistemas clásico, neoclásico y finalista, y que sería mejor denominar clásico, intermedio y finalista.
Teoría Clásica
Von Liszt y Beling son los representantes más destacados de la teoría clásica, para Von Liszt, el delito como acto, es “la conducta voluntaria en el mundo exterior”, como “causa voluntaria o no impediente de un cambio en el mundo externo”, y agrega: “la volición que caracteriza la manifestación de voluntad y, por consiguiente, el acto, significa simplemente, en el sentido de esta concepción, el impulso de la voluntad”, por lo cual “hablar de una volición del resultado sólo puede conducir a errores.
Von Liszt también establecía que “El acto contrario al Derecho es un ataque a los intereses vitales de los particulares o de la colectividad protegidos por las normas jurídicas; por consiguiente, una lesión o riesgo a un bien jurídico.
En cuanto a el resultado, para Von Liszt, “no basta con que el resultado pueda ser objetivamente referido a la manifestación de voluntad del agente, sino que también debe darse subjetivamente el nexo en la culpabilidad del autor”.
Beling, por su parte, expresa “debe entenderse por acción un comportamiento corporal producido por el dominio sobre el cuerpo”
Fue Beling quien en 1906 en “Die Lehre von Verbrechen” introdujo el concepto de “delito-tipo”
La teoría Clásica que separaba, por un lado, de lo objetivo, ubicado en la acción, el tipo y la antijuridicidad, y, por otro, de lo subjetivo, situado en la culpabilidad, entro en crisis motivado a otras corrientes filosófica y no abarcaba la omisión.
En la teoría clásica, la culpabilidad solo contenía los conceptos específicos del dolo y de la culpa como formas de la culpabilidad entendida como nexo psicológico entre el autor y el hecho.
Teoría intermedia o neoclásica.
Se puede llamar intermedia ya que decir neoclásico al segundo, da la impresión de no haber acarreado mayores cambios, cuando en realidad ellos se produjeron respecto de todos los elementos, del delito orientados a la idea del valor, se va cerrando la influencia de las ciencias naturales para dar paso al influjo de la Filosofía de los Valores y de la teoría del conocimiento del neokantismo, esto a través de la Escuela Sudoccidental alemana y su postura menos formalista, que permite concebir las instituciones jurídicas de acuerdo con la idea de valor.
La acción en la teoría neoclásica, tiene la influencia de los autores siguientes:
Radbruch: comenzó a hacer camino un concepto valorizado de acción. Propuso poner como pilar fundamental de la teoría del delito, no el concepto de acción, sino el de ‘ realización del tipo.
Mezger, prefirió utilizar el término “conducta” como más apto para abarcar también a la omisión.
Eberhardt Schmidt, define la acción como “fenómeno social dirigido a producir efectos en la realidad social”

El tipo en la teoría neoclásica, lo referente al tipo, se descubren en el tipo elementos que para su determinación requieren una valoración, De esta manera, el tipo no es exclusivamente objetivo y no todo lo subjetivo pertenece a la culpabilidad.
La antijuricidad en la teoría neoclásica, también tuvo cambio, se convertiría en lamentable formalismo si no se considerara el contenido material del injusto típico, deduciendo de las líneas directrices para la aplicación de la ley.
La culpabilidad en la teoría neoclásica, Reinhard Frank en 1907. En su opinión, pertenecen a la culpabilidad, además del dolo y de la culpa, una aptitud normal del autor (imputabilidad) y la normalidad de las circunstancias en las cuales aquél obra, y agrega que “buscando una expresión que contenga en sí todos los referidos elementos del concepto de culpabilidad, no encuentro ninguna otra más que reprochabilidad”, y que “un comportamiento prohibido puede ser imputado a alguien como culpable cuando le podemos hacer un reproche por haberlo cometido” Culpabilidad es así reprochabilidad.
Fue el primer intento para pasar de la teoría psicológica de la culpabilidad a la concepción normativa según esta concepción normativa se apoya sobre una situación real o de hecho y un juicio valorativo sustentado en una norma.

Teoría Finalista.
La acción en la teoría finalista, es iniciada por Welsel, comenzó por lo que es la acción, definiéndola ahora como “una forma de realización de los actos anímicos que no era causal-mecánica” sino intencional de sentido” para posteriormente denominarla finalidad, y define entonces a la acción como ejercicio de una actividad final y agrega: “Las normas del Derecho no pueden ordenar o prohibir meros procesos causales, sino sólo actos dirigidos finalmente, es decir, acciones”
El tipo en la teoría finalista, ya comprendía en el sistema anterior los llamados elementos subjetivos, abarca también ahora la especial finalidad de realizar la acción típica con sus consecuencias, es decir, el dolo. El tipo asume así un carácter complejo, diferenciándose en este nivel las formas delictivas fundamentales. En los delitos dolosos de comisión, que constituyen el 90% de los delitos, se distingue el tipo objetivo por un lado y el tipo subjetivo por otro, y sólo cabe afirmar la tipicidad cuando existe una perfecta; congruencia entre ambos tipos.
Esta nueva estructura del tipo conduce a excluir de éste la conciencia de la antijuridicidad y a tratar separadamente el error de tipo y el error de prohibición, éste como elemento de la culpabilidad.
La culpa, en la teoría finalista, la culpa se reelabora en el ámbito del tipo como infracción del deber de cuidado exigido en general, y la omisión, que no encaja.
En el concepto de acción final, es entendida, principalmente por Armin Kaufmann, invirtiendo el sistema desarrollado respecto del delito de comisión.
La antijuricidad en la teoría finalista, se hace la distinción distinción entre los conceptos de antijuridicidad e injusto, la primera es una pura relación, un predicado; el segundo es la conducta antijurídica misma un sustantivo.

La culpabilidad en la teoría finalista, vino Graf Zu Dohna al distinguir el objeto de la valoración de la valoración del objeto y al sostener que “sólo cuando se reduce el concepto a una valoración se abarca normativamente la culpabilidad” y Weszel define “culpabilidad es la reprochabilidad de la resolución de la voluntad”
La culpabilidad, para el sistema finalista, tiene, como presupuestos, al libre albedrío y a la imputabilidad, y, como elementos, al conocimiento o cognoscibilidad de la antijuridicidad (que se excluye por un error de prohibición) y la exigibilidad de la obediencia al derecho.

Teorías de la Causalidad.

Teoría de la última condición.
O también llamada de la causa próxima, se refiere a estimar como causa de un resultado antijurídico, la condición inmediatamente anterior en el tiempo a la producción de un resultado antijurídico, y, por lo tanto, la persona que haya realizado esta última condición en el tiempo del resultado antijurídico, debe ser penalmente responsabilizada, en orden a tal resultado antijurídico.
Es criticada por la difícil aplicación, ejemplo: A desea matar a C, y convence a B, que es deficiente mental, B mata a C, el resultado antijurídico es la muerte de C, sin embargo, B es inimputable, y quien debe responder por dicha muerte es A.

Teoría de la condición más eficaz o de la causa eficaz.
Se refiere a la condición más activa, esta no sirve para resolver el problema que presenta el concurso de delincuentes en un mismo delito, ejemplo: A, B y, se proponen matar a D, y resuelven darle una dosis de veneno, A le da 7, B le da 2, y C le da 3, la dosis mortal fue 12, y según esta teoría solo A sería responsable.

Teoría de equivalencia de condiciones.
Esta teoría se atribuye a Maximiliano von Buri, quien empezó a exponerla en 1860 e insistió en ella hasta su último trabajo.
Según esta tesis, por la indivisibilidad material del resultado, todos los hechos que de alguna manera coadyuvaron a que el resultado fuera tal y como es, deben ser considerados al mismo tiempo causa de «todo» el resultado.
Por tanto, todo hecho que haya influido de modo «indispensable» o «necesario» a la consecución del resultado es causa del mismo. Dicho de otro modo, todos los hechos condicionantes del resultado dañoso, es decir todos aquellos hechos sin los cuales el resultado no hubiera acontecido (conditio sine qua non), son equiparados, tienen un valor equivalente
En la dogmática penal algunos autores distinguen la teoría de la equivalencia de las condiciones de la postura de la conditio sine qua non.
Sostienen que, si bien ambas recurren al método de supresión hipotética, la teoría de la equivalencia de las condiciones es una doctrina jurídica, no de las ciencias naturales. La teoría de la equivalencia de las condiciones, afirman, mira los hechos causales para determinar el alcance del actuar humano y su relación con un resultado concreto.

Teoría de la causalidad adecuada.
Esta parte de la distinción entre causa y simples condiciones; no es causa cualquier condición del evento, sino aquella que es, en general, idónea para determinarlo; de donde se consideran efectos o consecuencias del obrar del agente los que se verifican según el curso ordinario de la vida. La causa adecuada produce efectos típicos; la causa fortuita o casual efectos atípicos. Las directivas para la determinación de la causa adecuada varían de acuerdo al criterio que se seleccione. Para el filósofo Von Kries, primero en enunciarla, la adecuación se confunde con la previsibilidad subjetiva, con la probabilidad con que el hecho dañoso aparecía para el agente.

Teoría general del delito según Nuestra carta magna y código penal:
En el código penal no se encuentra estructurada la teoría general del delito, sin embargo, se guía por jerarquía e importancia axiológica, a continuación, sus elementos:
El hecho punible, en la CRBV se emplea el término conducta o acto delictivo.
Mientras que el código penal venezolano, establece el requisito de injusticia en la acción punible (arts. 65, 66), que permite la categoría de la antijuridicidad; así como la exigencia de un situación de conciencia y libertad al menos mínima en el autor de la acción punible para derivar responsabilidad penal, o sea la categoría de culpabilidad que deduce claramente de los artículos 61, 62, 73 entre otros, pues claramente se refieren a la subjetividad del acto, a la conciencia de lo injusto del comportamiento y al ámbito de libertad o autodeterminación.
En el código penal se establecieron los principios, garantías y condiciones que permiten una construcción estratificada del delito: el principio de legalidad previa del delito (art.1), el derecho penal de acto (arts. 1, 2, 3, 61, 62, 65, 66, 67, 68, 71, 72, 73 entre otros),

Para la tipicidad, el código penal establece disposiciones que permiten su fundamentación, que van en concordancia con el principio de legalidad del delito y de la pena establecido en la Carta venezolana y en los Convenios Internacionales sobre Derechos Humanos (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Convención Interamericana sobre Derechos Humanos) que según el artículo 23 tienen rango constitucional, surge en su aplicación concreta el principio de “tipicidad”, es decir como la determinación en la ley previa de todos los elementos necesarios para definir de manera inequívoca la conducta punible, a fin de que se garantizar el respeto del principio de legalidad.
En cuanto a la omisión impropia, aparecen expresamente relacionados en la Parte Especial del Código Penal como incumplimiento de deberes de acción.
En la omisión propia como se sabe, lo que se tipifica es el incumplimiento de un deber jurídicamente impuesto (art. 181, 199, 207, 208, 239, 243)

La antijuricidad en Venezuela.
En Venezuela, La antijuricidad o ilicitud se deduce del enunciado de los valores, fines esenciales, derechos y garantías del orden jurídico venezolano (arts. 2, 3, 7, 20, 25, 99, 100, 119, 121, 260 C.Pol.)) Es decir de lo que la Carta Superior entiende por “juridicidad” o legitimidad; por lo mismo el delito que es lo contrario, lo anti-jurídico se constituye necesariamente en su lesión, por tanto el delito tiene que ser en esencia un acto necesariamente contrario a Derecho.

Elementos del Delito
La acción penal es el punto de inicio del proceso penal. Se origina luego de que se comete un delito con el fin de investigar la comisión de éste y establecer quién o quiénes son los responsables para imponer las sanciones correspondientes.
La acción penal es el instrumento en derecho que debe ejercitarse para iniciar un proceso judicial en la jurisdicción penal.
Cuando una persona física o jurídica es víctima de un delito, mediante la acción penal llevará ante el juez la situación para que juzgue los hechos. ¿Cómo se materializa esta acción? Esta acción se interpondrá a través de una querella.
Una vez se comete un delito o falta nace la acción penal para castigar al culpable. No tiene una pretensión como en la civil, exclusivamente su función es la acusación por la comisión de un delito.
Pero igualmente, aunque una persona no sea la víctima del delito, puede interponer una acción penal, incluso el propio Estado, si observa la comisión de una acción delictiva. En este caso la acción se materializa a través de una denuncia.
El ejercicio de interponer esta acción es un derecho fundamental que salvaguarda el acceso a los tribunales en la jurisdicción penal.
Características de la acción penal
Las principales características de la acción penal son:
Una vez fijada esta acción se fija el objeto del conflicto y sobre el que decidirá el juez sin poder cambiar. No se fija la acción según el delito cometido. Es decir, no existe acción por robo con fuerza o por hurto, sino que lo que se fija en la acción es el hecho cometido (lesiones, muerte, etc.).
En el proceso penal se puede interponer acciones civiles, en busca de que se indemnice a la víctima.
Una de las características principales de la acción penal es que son irrenunciables. Es decir, una vez que se inicia el proceso penal no se puede desistir, al contrario de lo que ocurre con el proceso civil.
La acción penal puede ir dirigida a una o varias personas, también puede ser dirigida frente a las personas jurídicas.
Hasta que el juez no resuelva el proceso iniciado por esta acción no se podrá iniciar otro nuevo proceso con los mismos hechos y las mismas personas. Igualmente, una vez que el juez dicte sentencia firme, no se podrá volver a juzgar a la misma persona por el mismo hecho y la misma víctima.
Persigue la protección del bien jurídico vulnerado. Por ejemplo, una acción penal que tiene como objeto la muerte de una persona, ve vulnerado el bien jurídico de la vida.

Causas de exclusión de la acción
Justificación
Agresión ilegítima por parte del que resulta ofendido por el hecho.
Necesidad del medio empleado para impedirla o repelerla.
Falta de provocación suficiente por parte del que pretenda haber obrado en defensa propia.
Determinadas circunstancias o situaciones hacen que un hecho que encuadra en una descripción legal no sea punible y no surja, por lo tanto, la responsabilidad penal, por resultar tal hecho justificado, por ser hecho, a pesar de su apariencia delictiva, conforme y no contrario objetivamente a las exigencias de tutela del ordenamiento jurídico, en casos de conflicto, autoriza o permite que tales intereses tutelados sean sacrificados para salvaguardar un interés más importante o de mayor valor.

Aquí es donde pueden encontrarse las llamadas causas de justificación, que hacen que el hecho se considere secundum ius, y que derivan de todo el ordenamiento jurídico y no solo de la ley penal, entendiéndose que cuando concurren, el hecho es licito para toso el ordenamiento, no pudiendo considerarse un hecho a la vez licito e incriminado.
La doctrina hace referencia , además de este fundamento de las causas de justificación e interés preponderante, hace referencia también a la fundamentación de dichas causas en la ausencia de interés , esto es al hecho o comprobación de que el interés no exista , lo que se daría básicamente en la causal consagrada expresamente en muchos ordenamientos del consentimiento del ofendimiento, hay que señalar, en primer lugar , que el ordenamiento jurídico venezolano no contempla esta causal expresamente . Pero, además, debe precisarse que en todos los casos en que la legislación venezolana hace referencia explícita o implícitamente al consentimiento del ofendimiento, tal circunstancia funciona como un elemento del tipo que, en caso de darse, excluiría el delito como hecho material típico.
De esta manera, el consentimiento de la parte lesionada no puede constituir una causa de justificación, tomándose en cuenta que un sistema jurídico en que la ley penal es de orden público y la pena se impone por la sociedad, no es posible derogar la ley por convenciones de la particulares , lo que no implica desconocer que existen delitos que no se darían si hay consentimiento del ofendido, impidiéndose que el delito mismo se configure o nazca como tal o en otras palabras , que impiden que surja el tipo delictivo, como sería el caso obvio de quien permite a otro que tome una cosa que pertenece al primero, en relación al hurto, o las relaciones carnales consentidas entre mayores, en relación a la violación. Evidentemente, en estos casos no hay delito.
Ahora bien, algunas casusas de justificación, a pesar de ser objetivas, exigen esta referencia a la motivación o al mínimo. Otros niegan tal exigencia, argumentando que el ordenamiento jurídico para hacer posible la vida comunitaria no puede hacer depender su intervención de las más íntimas motivaciones de los individuos transformándose en una religión. En relación a la ley positiva venezolana, solo constituye una referencia objetiva a la exigencia de que se trate de una verdadera defensa y no una defensa putativa.
Conclusión
En derecho penal, la diferencia entre acción y omisión viene dada por la realización de un acto. Pues, mientras la acción es el ejercicio de un acto delictivo, la omisión es la falta de una acción que de igual manera se considera un acto delictivo.
A través de todos estos conceptos logramos percibir la importancia que tiene para nuestra sociedad el tema de la causalidad, ya que en ella vimos el desarrollo integral y conocimiento de este concepto, además de su entendimiento por elementos, en el desglosamiento de este tema, a veces, es fácil confundir a la causalidad con la casualidad teniendo como plena diferencia que la casualidad es una combinación de circunstancias que son imprevistas y de ninguna forma se pueden anticipar ni mucho menos evitar, y en el principio de la causalidad debe haber existido una causa para el posterior efecto. Además de que en este principió se ve realmente estipulado y conceptualizado el deseo de la sociedad de salir adelante y evolucionar hasta tal punto que hace años atrás era casi ridículo imaginar toda la conceptualización que se maneja hoy, y todo esto se basa en las épocas ya vividas en las cuales aún era precario el conocimiento o existían discriminaciones entre razas, religiones o géneros.
Se pudo apreciar y conocer en detalle que la teoría del delito es un sistema que categoriza y clasifica partiendo de lo que conocemos como hecho punible o acción donde en todas las formas de aparición del delito se presentan los diferentes elementos comunes tales como: la tipicidad, la culpabilidad y la antijuridicidad, partiendo de ello y a través de las distintas teorías, se apreció el recorrido de esta teoría, obteniendo que en la actualidad se aplica la teoría finalista.
En cuanto a las causas de exclusión de la acción, la principal conclusión se refiere a que el juez debe analizar todas las circunstancias con mucho detenimiento, para poder determinar si se configuran las causas de justificación del delito establecidas en el Código Penal Venezolano. Entre las recomendaciones más importantes, se destaca que es aconsejable una revisión de la legislación y la doctrina referente a las causas de justificación, específicamente aquella relacionada con la legitima Defensa.

Bibliografía
https://www./La-Conducta-Cono-Elemento-Del-Delito/162331.html
CODIGO PENAL DE VENEZUELA (artículo 200) gaceta oficial N° 5.763
WWW.RAE.ES (Real Academia Española)
WWW.Informate.es
https://www.revistadefilosofia.org/
Grisanti A. Hernando, Lecciones de derecho penal. Vadel Hermanos editores. 2013
https://www.franciscosantana.net/2014/04/la-teoria-del-delito-desde-la.html
Derecho penal, parte general, libro de estudio 6a, Ed, alemana (1955) México, cárdenas editor y distribuidor 1990
Belliol (1973)
Código penal de venezuela

Primer elemento del delito

Sobre el autor

N03A/Equipo#2 administrator

Ex-asesor Jurídico del Magistrado Presidente del Circuito Judicial Penal Militar. Corte Marcial, Caracas. Abogado Mención Magna Cum Laude. Especialista en Ciencias Penales y Criminológicas. Especialista en Ejercicio de la Función Fiscal Mención Honorífica Suma Cum Laude. Egresado del Programa de Formación Para el Ingreso a la carrera Fiscal ( Escuela Nacional de Fiscales del MP). Investigador y Conferencista. Litigante. Consultor Penal. Docente pre y postgrado. Telfs.: +58 (0412)973.30.05/(0414)320.11.86 roger@actualidadpenal.net

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