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Ruben Borreguero
La omisión impropia o comisión por omisión
Es una figura jurídica dentro del derecho penal que implica la imputación de responsabilidad penal a una persona que, al no actuar frente a determinadas circunstancias, genera un resultado lesivo equiparable al causado por una acción directa. Supone que la conducta omisiva de un individuo es tratada como si hubiera ejecutado activamente el hecho típico, debido a una especial obligación de actuar.
Omisión impropia: Se configura cuando una persona incumple un deber jurídico de impedir un resultado previsto por la ley penal.
Se basa en la idea de “posición de garante”: la persona que omite tiene una responsabilidad específica para proteger a alguien o algo, y su falta de acción se equipara a una acción causante del daño.
En derecho penal, la “comisión por omisión” se refiere a un delito cometido no por una acción directa, sino por la no realización de una acción que se tenía la obligación de realizar o que se había creado una situación de riesgo.
Características principales
1. Existencia de un deber jurídico especial: El agente debe estar obligado, por ley o contrato, a evitar el resultado.
2. Posibilidad de actuar: El sujeto debe tener la capacidad real y objetiva de impedir el resultado.
3. Equivalencia del resultado: El resultado de la omisión debe ser jurídicamente equivalente al que hubiera resultado de una acción típica.
Elementos esenciales
1. Posición de garante: Deriva de:
– La ley (ej. Parentesco, tutela).
– Contratos o compromisos asumidos voluntariamente.
– Creación previa de una situación de riesgo.
2. Relación causal: Debe demostrarse que la omisión fue determinante en la producción del resultado lesivo.
3. Imputación objetiva: Es necesario establecer si el sujeto tenía un dominio del hecho desde su posición de garante.
Funciones dentro del Derecho Penal
Amplía la tutela penal al incluir comportamientos omisivos que podrían dañar bienes jurídicos protegidos. Además, Permite sancionar a quienes incumplen deberes de cuidado o vigilancia específicos.
En el Código Penal venezolano, la omisión impropia no está claramente definida como tal, pero se utiliza la figura de la “comisión por omisión” para referirse a este tipo de situaciones. El artículo 23 del Código Penal establece que son delitos las acciones y omisiones dolosas o imprudentes penadas por dicha Ley.
Fundamentos Jurídicos
– División de las penas: Artículo 11 del Código Penal de Venezuela Gaceta Oficial N°549 del 20 de octubre del 2000, establece la división de las penas principales de las accesorias.
– Comisión por omisión: Artículo 61 del Código Penal de Venezuela Gaceta Oficial N°549 del 20 de octubre del 2000, establece la responsabilidad penal en quienes, estando en posición de garante, omiten impedir la comisión de un delito.
La omisión por comisión posee una atenuante que te exime de tu responsabilidad como imputable, está sería:
– Inimputabilidad: Artículo 62 del Código Penal de Venezuela Gaceta Oficial N°549 del 20 de octubre del 2000, que excluye la responsabilidad penal en casos de error invencible derivado de limitaciones cognitivas graves o hallándose dormido.
Ejemplos:
– Un caso típico podría ser el de un socorrista certificado que está en la playa y ve a una persona ahogándose. Como tiene la obligación legal de actuar debido a su rol y formación, si decide no intervenir y la persona muere, el socorrista podría ser procesado por homicidio por omisión. Aunque no “causó” directamente la muerte, su omisión equivale a una comisión en términos legales.
–
– Como está planteado en la sentencia donde podemos observar que D. Juan Pablo y a su esposa Dª Gloria como autor por acción y cómplice por omisión en calidad de cómplice, por haber guardado silencio cuando conoció que su marido, de modo repetido, estaba teniendo contactos lascivos con su hija de ambos la que tenía 12 y 13 años. Pero ese tema lo exploraremos mejor en nuestro resumen.
La clave es que debe existir una obligación jurídica previa de actuar, derivada de la ley, un contrato, o de haber generado un peligro previo.
RESUMEN DE LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO (STS 102/2005, Recurso 2394/2003)
Haremos un análisis de la sentencia del Tribunal Supremo del 4 de febrero de 2005, que resolvió el recurso de casación interpuesto por D. Juan Pablo y Dª Gloria contra la resolución de la Audiencia Provincial de Barcelona. El caso versa sobre la condena por abuso sexual continuado y complicidad por omisión, evaluando la aplicación de la comisión por omisión y la inimputabilidad penal.
Hechos:
El acusado, D. Juan Pablo, perpetró abusos sexuales contra su hija menor durante un período de dos años. La madre, Dª Gloria, tuvo conocimiento de estos hechos, pero no adoptó medidas para impedirlos, limitándose a reprender a la menor en lugar de intervenir activamente o denunciar los hechos.
Resolución en Primera Instancia:
– D. Juan Pablo: Fue condenado a 5 años de prisión por un delito continuado de abuso sexual con acceso carnal. Se le aplicó una atenuante analógica basada en su adicción al alcohol.
– Dª Gloria: Condenada a 1 año de prisión como cómplice por omisión, con la consideración de una eximente incompleta derivada de su oligofrenia.
Medidas accesorias: Se les impuso la prohibición de comunicación y acercamiento a la víctima por tres años.
Basamento legal
Se declaro que la acusada Dª Gloria presentaba al tiempo de los hechos padecida de una oligofrenia, teniendo evidentes problemas sociales y dificultades de adaptación al entorno, con patrones primitivos de análisis de su vida social, estando pobremente capacitada para llevar una familia y procurar el necesario soporte a sus descendientes con mínima efectividad, comportando todo ello una merma notable de su capacidad para comprender el alcance de sus actos y para actuar conforme a dicha comprensión. Haciendo entender que no estaba capacitada para actuar en el sentido denunciar o pedir ayuda de los delitos de abuso sexual de su esposo D. Juan Pablo a su hija menor de edad.
Motivos del Recurso de Casación
– D. Juan Pablo: Argumentó error en la valoración de la prueba pericial y solicitó la aplicación de una eximente incompleta derivada de su discapacidad intelectual.
– Dª Gloria: Alegó que su deterioro cognitivo le impedía comprender la obligación legal de actuar para evitar la perpetuación de los delitos.
Decisión del Tribunal Supremo
– D. Juan Pablo: Se desestimó su recurso al considerarse que su nivel intelectual y adicción al alcohol no constituían una base suficiente para la eximente incompleta. Se confirmó la condena.
– Dª Gloria: Se estimó su recurso, revocando la condena, al concluirse que su oligofrenia generaba un error invencible sobre la ilicitud de su conducta omisiva, lo que la hacía inimputable.
Fallo Final
– Se confirma la condena de D. Juan Pablo.
– Se absuelve a Dª Gloria.
– Se declaran de oficio las costas procesales correspondientes a Dª Gloria.
Conclusión
Cómo pudimos presenciar, la omisión por comisión es la herramienta adecuada para sancionar a todas aquellas personas que aún sabiendo de sus deberes eligen omitir sus obligaciones, causando grandes daños a los intereses y bienestar Jurídico de aquellos que en el confían.
El mejor ejemplo es la sentencia, está establece un criterio sobre la aplicación de la comisión por omisión en delitos de abuso sexual, así como los límites de la imputabilidad en casos de discapacidad intelectual severa. Se reafirma la importancia de la posición de garante, pero también se reconoce que la inimputabilidad puede eximir de responsabilidad cuando el acusado carece de la capacidad cognitiva para comprender la ilicitud de su conducta.
Manuel Tirado Seccion N03A grupo 2
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA
PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA SANTA ROSA
FACULTAD DE DERECHO
CATEDRA. DERECHO PENAL I
CONCEPTO DE DELITO ACCION Y/O OMISION
PROF ROGER LOPEZ
AULA N03-A
INTEGRANTES
Manuel Tirado
CI. 16.378.547
RONDNY SERRES
CI. 6.334.231
Caracas, 08 de marzo 2025
El delito es una conducta típica antijurídica culpable y punible. El delito se manifiesta en acciones que nuestra sociedad no puede permitir, surge de conductas que viola normas fundamentales la esencia del delito radica en la conducta. Esta conducta para hacer considerado delito debe ser típica, esto significa que se encuentra claramente descrita en nuestras leyes, no basta que sea típica debe ser antijurídica esto implica una violación directa a las normas legales vigentes. La culpabilidad añade otro nivel de profundidad. Indica que no solo se cometió el acto sino con conciencia de su naturaleza, la punibilidad cierra el círculo estableciendo que todo delito conlleva una sanción es el brazo ejecutor de la justicia. Entender estos conceptos es crucial para fomentar una sociedad más justa y segura donde el delito encuentre siempre un freno efectivo.
El delito se puede definir desde varias perspectivas 1: desde el punto de vista legal: es toda conducta tipificada y castigada por la ley penal número 2 desde el punto de vista doctrinal: es una acción humana voluntaria que lesiona un bien jurídico protegido. Número 3: desde el punto de vista sociológico: es un fenómeno social que altera el orden y la convivencia.
En Venezuela, un delito se define como una acción u omisión que está contemplada en el Código Penal o en leyes penales especiales, y que es sancionada con una pena.
Para que una conducta sea considerada delito, debe cumplir con ciertos elementos esenciales:
Elementos del delito en el derecho venezolano:
Tipicidad: La conducta debe estar descrita específicamente como delito en una ley penal.
Esto garantiza el principio de legalidad, que establece que no hay delito ni pena sin ley previa.
Antijuridicidad: la conducta debe ser contraria al ordenamiento jurídico en su conjunto.
Esto significa que no debe existir una causa de justificación que la ampare (como la legítima defensa).
Culpabilidad: El autor de la conducta debe ser imputable, es decir, debe tener la capacidad de comprender la ilicitud de su acto y de dirigir su conducta.
Debe haber dolo (intención de cometer el delito) o culpa (imprudencia o negligencia).
Punibilidad: La ley debe establecer una pena para la conducta realizada.
Aspectos importantes:
Dolo y culpa: El dolo implica la intención consciente y voluntaria de cometer el delito.
La culpa implica la falta de diligencia debida, que causa un resultado delictivo sin que haya intención de causarlo.
Clasificación de los delitos: Los delitos se pueden clasificar de diversas maneras, según su gravedad, su naturaleza, o los bienes jurídicos que protegen.
El Código Penal venezolano es la principal fuente del derecho penal en el país.
También existen leyes penales especiales que tipifican delitos específicos.
Es importante destacar que el derecho penal venezolano se rige por principios fundamentales como el principio de legalidad, el principio de culpabilidad y el principio de proporcionalidad.
Ejemplos de delitos:
Un individuo, motivado por resentimiento, decide incendiar el vehículo de su vecino.
Para llevar a cabo su plan, rocía el automóvil con gasolina y le prende fuego, sabiendo que el incendio podría propagarse a las viviendas cercanas.
Como consecuencia del incendio, el vehículo queda completamente destruido y la fachada de la casa del vecino sufre daños considerables.
Análisis jurídico:
Delito de incendio:
La acción del individuo se ajusta a la descripción del delito de incendio, tipificado en el Código Penal venezolano.
El incendio intencional de un bien mueble (el vehículo) y la potencial puesta en peligro de bienes inmuebles (las viviendas) constituyen elementos del delito.
Dolo:
El individuo actuó con dolo directo, es decir, con la intención consciente y voluntaria de causar el incendio.
Su conocimiento de los posibles daños a terceros y su decisión de llevar a cabo la acción demuestran la existencia de dolo.
Responsabilidad penal: El individuo podría ser considerado penalmente responsable por el delito de incendio, y podría enfrentar una pena de prisión, que puede variar según la gravedad de los daños causados.
Consideraciones adicionales: En este ejemplo, podrían configurarse otros delitos, como daños a la propiedad o puesta en peligro de la vida de terceros, dependiendo de las circunstancias específicas.
La determinación de la responsabilidad penal y la imposición de la pena corresponderían a un tribunal penal, que analizaría las pruebas y aplicaría la ley correspondiente.
DELITO POR OMISION: Un delito de omisión se produce cuando una persona no realiza una acción que está legalmente obligada a hacer, y esa omisión resulta en un daño o peligro para un bien jurídico protegido. Existen dos tipos principales de delitos de omisión:
1. Delitos de omisión pura o propia:
Son aquellos en los que la ley penal describe específicamente la omisión de una conducta como delito.
Por ejemplo, el delito de omisión de socorro, que se produce cuando una persona no presta ayuda a otra que se encuentra en peligro manifiesto y grave.
En estos casos, la mera omisión de la acción debida constituye el delito, independientemente del resultado que se produzca.
2. Delitos de omisión impropia o comisión por omisión:
Son aquellos en los que una persona, que tiene un deber legal de evitar un resultado delictivo, no lo hace, y como consecuencia se produce ese resultado.
Por ejemplo, un padre que no alimenta a su hijo y este muere de inanición.
En estos casos, la omisión se equipará a una acción, y el autor es responsable del resultado como si lo hubiera causado activamente.
Para que se configure un delito de comisión por omisión, deben concurrir los siguientes elementos:
Una situación de peligro para un bien jurídico protegido.
Un deber legal de actuar para evitar ese peligro.
La capacidad de realizar la acción debida.
La omisión de la acción debida.
La producción del resultado delictivo como consecuencia de la omisión.
Aspectos importantes:
El deber legal de actuar puede derivar de la ley, de un contrato o de una situación de riesgo creada por el propio autor.
La omisión debe ser dolosa o culposa, es decir, el autor debe haber sido consciente de su deber de actuar y haber tenido la capacidad de hacerlo.
La responsabilidad penal por omisión se basa en el principio de que quien tiene el deber de proteger un bien jurídico está obligado a hacerlo, y su omisión puede ser tan reprochable como una acción positiva.
Es importante señalar que la aplicación de los delitos de omisión en el derecho penal venezolano requiere un análisis cuidadoso de las circunstancias de cada caso, para determinar si se cumplen todos los elementos necesarios para su configuración.
A continuación, le presentaremos varios ejemplos de DELITOS POR OMISION:
los delitos de omisión abarcan situaciones donde la inacción de una persona, que tiene un deber legal de actuar, conlleva consecuencias punibles. Aquí tienes algunos ejemplos:
1. Omisión de socorro:
Situación: Una persona presencia un accidente de tráfico donde alguien resulta gravemente herido y en evidente peligro de muerte.
Omisión: No presta auxilio ni solicita ayuda, teniendo la posibilidad de hacerlo sin riesgo para sí misma.
Consecuencia: Podría ser penalmente responsable por omisión de socorro, un delito que sanciona la falta de ayuda a quien se encuentra en peligro manifiesto y grave.
2. Incumplimiento del deber de cuidado:
Situación: Un padre o madre no proporciona alimentos, atención médica o condiciones de vida adecuadas a su hijo menor, poniendo en riesgo su salud y bienestar.
Omisión: No cumple con su deber legal de cuidado y protección, lo que resulta en daño o peligro para el menor.
Consecuencia: Podría ser acusado de delitos como abandono de menores o lesiones por omisión, dependiendo de la gravedad del daño causado.
3. Omisión de deberes de funcionario público:
Situación: Un policía presencia un delito y, teniendo la obligación legal de intervenir, no lo hace.
Omisión: No cumple con su deber de proteger la seguridad ciudadana y prevenir delitos.
Consecuencia: Podría ser acusado de delitos como omisión de auxilio o incumplimiento de deberes de funcionario público.
4. Omisión de auxilio en naufragio o siniestro:
Situación: El capitán de un barco no presta auxilio a personas en peligro durante un naufragio, teniendo la capacidad de hacerlo.
Omisión: Incumple su deber de salvaguardar la vida humana en el mar.
Consecuencia: Podría ser penalmente responsable por omisión de auxilio en naufragio, un delito que sanciona la falta de asistencia en situaciones de peligro marítimo.
5. Omisión de denuncia:
Situación: Un médico tiene conocimiento de un caso de abuso infantil y no lo denuncia a las autoridades competentes.
Omisión: Incumple su deber legal de denunciar delitos, especialmente aquellos que afectan a menores.
Consecuencia: Podría ser penalmente responsable por omisión de denuncia, un delito que sanciona la falta de notificación a las autoridades sobre la comisión de un delito.
Reina Cedeño
República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria
Pontificia Universidad Católica Santa Rosa (UCSAR)
Cátedra: Derecho Penal
Sección: FS03A
LA CIENCIA DEL DERECHO PENAL
Profesor: Alumna:
Roger López Reina Cedeño
17.820.562
Caracas, marzo de 2025
INTRODUCCIÒN
El derecho penal es una de las ramas más críticas y complejas del sistema jurídico, ya que se ocupa de regular las conductas consideradas delictivas y establecer las sanciones correspondientes para quienes las cometen. Esta área del derecho no solo refleja las normas y valores de una sociedad, sino que también está intrínsecamente relacionada con cuestiones éticas, sociales y filosóficas. La ciencia del derecho penal, por lo tanto, no se limita a la mera aplicación de leyes, sino que abarca un análisis profundo de los principios que subyacen a la definición de delitos, a la administración de justicia y a la protección de los derechos fundamentales de los individuos.
El estudio del derecho penal implica la exploración de conceptos fundamentales como la culpabilidad, la responsabilidad penal y la prevención del delito. Un enfoque científico en este ámbito permite abordar no solo la sanción de conductas delictivas, sino también la identificación de factores sociales, psicológicos y económicos que pueden influir en la criminalidad. Esto resulta esencial en la búsqueda de soluciones efectivas para la reducción del delito y la reintegración de los infractores en la sociedad.
En este trabajo, se analizarán los principales principios del derecho penal, su evolución histórica y contemporánea, así como los debates actuales en torno a su aplicación y efectividad. Se explorarán temas como la proporcionalidad de las penas, el principio de legalidad, la presunción de inocencia y la importancia de la reforma penitenciaria. A través de una metodología interdisciplinaria que integra la sociología, la criminología y la filosofía del derecho, se buscará ofrecer una visión integral sobre la ciencia del derecho penal y su rol en la construcción de una sociedad más justa y equitativa.
La ciencia del derecho penal
La ciencia del Derecho penal es el conjunto sistemático de conocimientos extraídos del ordenamiento jurídico positivo, referentes al delito, al delincuente y a las penas y medidas de seguridad. Por lo tanto, su objeto lo constituye el Derecho penal y de ahí que se le designe también con el nombre de Dogmática jurídico-penal.
La ciencia del derecho penal se ocupa del estudio de las normas y principios que regulan el comportamiento humano en relación con los delitos y las penas. Es una rama del derecho que busca establecer qué conductas se consideran delictivas, cuáles son las sanciones aplicables y cómo se debe llevar a cabo el proceso penal.
Elementos Clave del Derecho Penal
1. Delito: Se define como una conducta (acción u omisión) tipificada como contraria al ordenamiento jurídico y que está sujeta a una pena. Los delitos pueden ser de diferentes tipos, como delitos contra las personas, delitos contra la propiedad, delitos económicos, entre otros.
2. Tipicidad: Este principio establece que no hay delito sin una norma que lo tipifique previamente. Es decir, una conducta debe estar claramente definida en la ley como delito para que pueda ser sancionada.
3. Antijuridicidad: Se refiere a la contradicción de un hecho con el derecho. Un acto es antijurídico si está prohibido por la ley, salvo que exista una causa de justificación (como la legítima defensa).
4. Culpabilidad: Este principio hace referencia a la responsabilidad del autor del delito. Se evalúa si el delincuente actuó con dolo (intención) o culpa (negligencia o imprudencia).
5. Pena: Es la sanción que se impone a quien comete un delito. Las penas pueden ser privativas de libertad, restricción de derechos, multas, entre otras. Además, las penas deben ser proporcionales a la gravedad del delito cometido.
Funciones del Derecho Penal
– Preventiva: Disuadir a las personas de cometer delitos.
– Retributiva: Castigar a quienes han infringido la ley.
– Rehabilitadora: Promover la reintegración social del delincuente.
– Restaurativa: Buscar reparar el daño causado a la víctima.
Proceso Penal
El proceso penal es el conjunto de normas y procedimientos que se siguen para investigar, juzgar y sancionar conductas delictivas. Este proceso generalmente incluye las siguientes etapas:
1. Instrucción: Investigar el delito y reunir pruebas.
2. Juicio: Evaluar las pruebas y determinación de la culpabilidad o inocencia del acusado.
3. Sentencia: Decisión judicial que puede incluir condenas o absoluciones.
4. Ejecutoriedad: Aplicación de la pena impuesta.
Fuentes del derecho penal
Las fuentes del derecho penal son aquellos elementos que dan origen y sustentan las normas y principios que rigen esta rama del derecho. Comprender las fuentes del derecho penal es esencial para interpretar y aplicar correctamente sus disposiciones. A continuación, se describen las principales fuentes del derecho penal:
1. Ley. La fuente primaria del derecho penal es la ley. Esto incluye tanto las leyes penales sustantivas (que tipifican los delitos y establecen las penas) como las leyes penales procesales (que regulan el procedimiento a seguir para juzgar los delitos). En la mayoría de los sistemas jurídicos, la ley debe ser clara, pública, y no debe tener efectos retroactivos, salvo en beneficio del reo.
2. Costumbre. La costumbre puede considerarse una fuente del derecho penal, aunque su aplicación es más limitada en esta área en comparación con otras ramas del derecho. La costumbre se refiere a prácticas y usos que, aunque no estén expresamente codificados en la ley, son reconocidos y aceptados como normas dentro de una comunidad. En algunos casos, puede servir como precedentes a falta de normativas específicas.
3. Jurisprudencia. La jurisprudencia se refiere a las decisiones y sentencias emitidas por los tribunales de justicia que establecen precedentes y criterios interpretativos sobre las normas penales. Aunque en muchas jurisdicciones las resoluciones de los tribunales no generan leyes, sí tienen un importante efecto que puede guiar futuras decisiones en casos similares, contribuyendo así a la interpretación del derecho.
4. Doctrina. La doctrina es el conjunto de estudios, análisis y opiniones de especialistas en derecho penal (juristas, académicos, etc.) que ayudan a interpretar y comprender las normas penales. Aunque no tienen fuerza de ley, pueden influir en la creación de nuevas leyes o en la interpretación de las existentes.
5. Principios Generales del Derecho. Los principios generales del derecho son normas o ideas fundamentales que guían la aplicación y la interpretación del derecho penal. Estos principios pueden incluir nociones como la legalidad (nullum crimen, nulla poena sine lege), la proporcionalidad, y los derechos humanos, entre otros.
6. Tratados Internacionales. En el ámbito del derecho penal, los tratados internacionales son importantes, especialmente en lo que respecta a la cooperación judicial y la normativa sobre delitos internacionales (como el terrorismo, el genocidio y los crímenes de guerra). Estos tratados pueden influir en la legislación penal de los países firmantes y establecer estándares a seguir.
CONCLUSIÒN
En conclusión, la ciencia del derecho penal se erige como un pilar fundamental dentro del sistema jurídico, ofreciendo un marco normativo que busca proteger a la sociedad y mantener el orden público. Sus elementos clave, que incluyen la tipicidad, la antijuridicidad y la culpabilidad, permiten una adecuada configuración de los delitos y la responsabilidad penal, garantizando a su vez los derechos fundamentales de los individuos y un proceso justo.
Las funciones del derecho penal son variadas y esenciales: prevenir conductas delictivas, sancionar a los infractores y, en última instancia, contribuir a la rehabilitación social. Al mismo tiempo, su naturaleza dinámica exige una adaptabilidad constante a los cambios sociales, culturales y tecnológicos, lo que pone de relieve la importancia de su evolución y actualización.
Las fuentes del derecho penal, que abarcan la legislación, la jurisprudencia y los principios generales del derecho, son esenciales para la correcta interpretación y aplicación de las normas penales. La interacción entre estas fuentes proporciona un marco coherente que facilita la resolución de conflictos y la promoción de un sentido de justicia.
En suma, la ciencia del derecho penal no solo busca sancionar conductas delictivas, sino también fomentar una convivencia armónica y respetuosa de los derechos de todos los individuos. Su estudio y comprensión son vitales para cualquier sociedad que aspire a la justicia y la equidad
Karla Ruiz
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA
UNIVERSIDAD CATÓLICA SANTA ROSA
FACULTAD DE DERECHO
CATEDRA: DERECHO PENAL I
EL DELITO COMO ACCIÓN TÍPICA
Integrantes:
Karla Yranyer Ruiz Jiménez
C. I. V- 15.379.233
Carlos Eduardo Porras Benavidez
C. I. V- 11.410.872
Caracas, 06 de marzo de 2025
LA ACCIÓN ATÍPICA
Es toda acción u omisión que no está calificada como delito o falta anterior a su ejecución. En este caso, la conducta no encuadra o no se puede adecuar en ningún tipo penal.
LA ACCIÓN TÍPICA
La acción típica es la conducta humana tanto de acción y omisión que encuadra en uno de los tipos penales vigentes.
La mayoría de autores coinciden en llamar tipo o injusto penal a la descripción de la conducta que realiza el legislador en el supuesto de hecho de la norma penal. Estas conductas se describen mediante verbos rectores, por ejemplo; matar, robar, defraudar, sembrar y cultivar drogas, portar arma de fuego sin la licencia respectiva entre otros
EL TIPO
El tipo es una figura que crea el legislador para hacer una valoración de determinada conducta delictiva. En sencillas palabras, podemos decir que es una descripción abstracta de la conducta prohibida. Es un instrumento legal, lógicamente necesario y de naturaleza predominantemente descriptiva, que tiene por función la individualización de las conductas humanas penalmente relevantes.
ESTRUCTURA DEL TIPO
El tipo penal se integra por el supuesto de hecho y la consecuencia jurídica, sin embargo, es un poco complejo establecer la estructura del tipo penal, así como su procedencia y clasificación, se abarcarán únicamente los aspectos más generales a todos los delitos en particular. Hay un tipo o injusto penal, cuando se configuran todos los elementos propios de cada descripción en particular, pero además se agregan otras circunstancias que agravan o atenúan la antijuricidad o responsabilidad penal, y que se derivan del tipo básico.
EL TIPO DE INJUSTO EN EL DELITO DOLOSO
Es una construcción jurídica que integra elementos objetivos y subjetivos, tal como lo establece la teoría finalista de la acción. Los elementos objetivos comprenden el sujeto activo, la conducta, el resultado y la relación de causalidad, así como las circunstancias que rodean el hecho. En contraste, los elementos subjetivos se centran en la intencionalidad del agente, incluyendo su conocimiento y voluntad respecto a la realización del hecho típico. Esta estructura dual subraya que la relevancia penal de una acción no se limita a su mera ocurrencia, sino que también depende de la dirección intencional hacia un fin determinado.
El Dolo
En el tipo doloso, hay coincidencia entre lo que el autor hace y lo que quiere. De este concepto se derivan sus elementos intelectual o cognoscitivo, que es conciencia y conocimiento de los elementos objetivos del tipo, (elementos normativos y elementos descriptivos) Por ejemplo, tener conciencia que dar muerte a una persona es una conducta prohibida. Saber que en el baúl de un vehículo que conduce, se transportan drogas prohibidas o armas de fuego. Saber que lo sustraído es de ajena pertenencia; y volitivo, que se refiera a la voluntad del autor de realizar los elementos objetivos del tipo de los que se tiene conocimiento. No basta desear, sino querer, tener intención o propósito de la realización de los elementos de cada tipo penal en particular.
CLASES DE DOLO
La división tripartita del dolo, lo clasifica en dos partes: dolo directo y dolo eventual.
Dolo directo: En el dolo directo, el autor quiere realizar precisamente el resultado del homicidio (de causar la muerte de una persona), en el hurto (apropiarse de un bien mueble ajeno), o causar lesiones corporales a otro, o bien realizar la acción típica en los delitos de mera actividad (portar arma de fuego sin la licencia respectiva, sembrar y cultivar marihuana entre otros).
Dolo Eventual: al sujeto se le presenta el resultado como de probable producción, aunque no quiere producirlo, sigue actuando y admitiendo su eventual realización. El sujeto no quiere el resultado, pero admite su producción y acepta el riesgo. Su importancia consiste en establecer los límites entre el dolo eventual y la culpa inconsciente o con representación. En algunos casos con dolo eventual, se puede solicitar un criterio de oportunidad, tomando como base la responsabilidad mínima y no el límite de la pena. En otros, el dolo eventual constituye la base para discutir la imposición de una pena mínima. La diferencia entre dolo eventual y la culpa con representación, consiste en que, en el primero, el sujeto no quiere, pero acepta la ejecución del acto; mientras que en la culpa inconsciente o con representación, no se quiere causar la lesión al bien jurídico, pero reconoce el peligro de la situación y confía en que no dará lugar al resultado lesivo.
EL TIPO DE INJUSTO EN EL DELITO IMPRUDENTE
Se trata de un delito ocasionado debido a una acción o conducta negligente. Con esto debemos aclarar que no solo constituye delito imprudente un hecho determinado, sino también la omisión de las diligencias que se le pueden exigir a alguien. Esta omisión o acción motiva la responsabilidad civil o penal de un delito. Los delitos imprudentes se juzgan de acuerdo al derecho penal. Los especialistas en la defensa y acusación son los abogados penalistas. Estos juristas están especializados en este tipo de delitos y conocen de sobra el ordenamiento jurídico.
ELEMENTOS DEL TIPO PENAL: OBJETIVOS Y SUBJETIVO
El tipo penal contiene elementos objetivos (conducta exterior realizada por una persona y expresada a partir de un verbo: matar, lesionar, estafar, apropiar, etc.) y subjetivos (dolo o intención de realizar la conducta típica en el exterior). Son elementos objetivos del tipo: a) Lesión, maltrato o incluso muerte: Tiene que haber un daño, por supuesto, físico, incluso psíquico podría caber. b) Injustificado: Debe carecer de soporte, justificación de cualquier rango y, por tanto, de aval para permitir la lesión o la muerte del mismo. Se entienden injustificados aquellos actos de violencia que causen dolor o sufrimiento innecesario. El término “injustificado” pretende excluir aquellas conductas que se encuentran legalmente permitidas o autorizadas, como la experimentación con animales. En cuanto a los elementos subjetivos: a) En este delito se castigan conductas dolosas; y, por tanto, el sujeto activo deberá ser consciente de que con su comportamiento le está causando un sufrimiento injustificado, o al menos que con su comportamiento existe una alta probabilidad de producirle la muerte o lesiones graves. Obviamente cabe la comisión por dolo directo o dolo eventual. No cabe la comisión por imprudencia. b) Se admite la comisión por omisión como falta grave de atención y cuidado, desnutrición, y absoluta falta de salud e higiene.
LA CAUSALIDAD DEL DELITO
Se constituye como una relación que debe existir entre una acción u omisión y un resultado delictivo. La conducta exterior positiva o negativa, humana y voluntaria, debe estar vinculada causalmente al cambio en el mundo exterior el resultado, evento o efecto; es decir el cambio externo debe ser causado por la conducta exterior. La relación de causalidad es el nexo o vinculo que existe entre la conducta exterior, positiva o negativa humana y voluntaria y el cambio en el mundo exterior que se llama resultado. En otros términos, para que haya responsabilidad penal es necesario que exista relación de causalidad entre una conducta y un resultado antijurídico condición necesaria de la responsabilidad penal. No obstante, esta exigencia de relación entre causa y efecto, se complica, puesto que pueden ser muy numerosos los factores que pueden influir de forma causal en la producción de un determinado resultado, esta influencia puede ser tanto directa como indirecta, existiendo igualmente factores intermedios que den lugar a una pluralidad de resultados. Para la doctrina del Derecho Penal, la relación causal se ha considerado siempre como un componente de la acción y el primer elemento del delito, si bien, la más moderna doctrina que sostiene un concepto estricto de acción que considera la causalidad no como un elemento del delito sino como un elemento exigido por el tipo en aquellos delitos denominados de resultado.
TEORÍA DE LA IMPUTACIÓN OBJETIVA
La teoría de la imputación objetiva se ocupa de la determinación de las propiedades objetivas y generales de un comportamiento imputable, siendo así que, de los conceptos a desarrollar aquí en la parte especial, si acaso se menciona expresa o implícitamente, la causalidad. Desde luego, no todos los conceptos de la atribución objetiva gozan de la misma importancia en la parte especial. En concreto, los problemas de causalidad afectan en la práctica sólo a los delitos de resultado en sentido estricto. Especialmente en los delitos de resultado surge la necesidad de desarrollar reglas generales de imputación objetiva, por el siguiente motivo: la ley menciona sólo la causación de un resultado, pero esta causación sólo puede bastar si es jurídicamente esencial. El carácter esencial falta no sólo cuando se pone de manifiesto, en relación con el tipo subjetivo, que el resultado no era subjetivamente evitable sino falta ya cuando el autor no es responsable de aquello a lo que da lugar.
La teoría de la imputación objetiva procura confirmar la causalidad jurídica, mediante una serie de criterios normativos, descritos en la siguiente fórmula: un resultado solo es objetivamente imputable, cuando la acción causante del mismo ha creado un riesgo jurídicamente desaprobado (o típicamente relevante) que se ha realizado en un resultado típico, que pertenezca al ámbito o fin de protección de la norma infringida.
Sólo es objetivamente imputable un resultado causado por una acción humana (en el sentido de la teoría de la condición) cuando dicha acción ha creado un peligro jurídicamente desaprobado que se ha realizado en el resultado típico.
Derecho Adjetivo y Sustantivo Penal
Veamos que tan altos son tus conocimientos